CLOTILDE KATE BREWSTER 1874-1937

clotildek-brewsterArquitecta nacida en Francia y formada en Italia e Inglaterra. Fue quizás la primera arquitecta internacional.

Clotilde Brewster formó parte del grupo de pioneras que, impulsadas por su pasión, supo abrir camino en un mundo profesional fundamentalmente masculino.

Hija de Henry B. Brewster, escritor y filósofo norteamericano y Julia Von Stockhausen, noble alemana, Clotilde nació el 1 de noviembre de 1874, en Fontainbleu, Francia. Su infancia transcurrió entre su hogar en Florencia y la casa de Adolf Hildebrand (escultor y arquitecto) e Irene Schaufellen. Era una casa abierta a toda la élite cultural europea de la época. Entre sus visitantes frecuentes se encontraban Richard Wagner, Clara Schumann y el novelista norteamericano Henry James.

Hacia 1880 sus padres adquirieron el Chateau de Avignonet, cerca de Grenoble, Francia., una propiedad del siglo XVII que demandó una larga obra de restauración. Dos eventos simultáneos incidieron en el interés arquitectónico de Clotilde: el incendio del Chateau de Avignonet y la separación de sus padres. Ella se obsesionó con la restauración del Chateau como si eso mismo reconstruyera a su familia. Dibujó planos, cortes, vistas, hizo maquetas, leyó libros de arquitectura y discutió sus diseños con otras personas.

El padre de Clotilde siempre la alentó a perseguir sus intereses y a sostener sus pensamientos. Actuó de intermediario y facilitador en su formación arquitectónica tanto en Italia como en Inglaterra. Su primer “maitre d’architecture” fue el arquitecto suizo Emanuel La Roche, con quien comenzó ejercitando el dibujo técnico. En 1892, Agnes y Rhoda Garret[1] le sugirieron que presentara alguno de sus trabajos en el concurso para el Edificio de la Mujer en la Exposición Universal de Chicago (1892-1893), el cual iba a ser inaugurado con la música de Ethel Smyth. Smyth era compositora y autora de la marcha de las mujeres sufragistas, movimiento feminista al cual pertenecía. Era asidua huésped de la casa de los Brewster y fue amante del padre de Clotilde.

Para noviembre, a los 18 años, había completado seis dibujos en lápiz y tinta de una Villa para presentar en el concurso de Chicago. En ese momento solo 14 arquitectas estaban activas en Estados Unidos (y menos de la mitad en Europa); cinco fueron elegidas para mostrar sus trabajos en el Edificio de la Mujer: Sophia Hayden (que además diseñó el edificio), Lois Lilley Howe, Minerva Parker Nichols, Anna Cobb y Clotilde Brewster.

Ese verano, determinada a no interrumpir sus estudios arquitectónicos, Clotilde viajó desde Nyon a Ginebra varias veces a la semana, hacia el estudio del arquitecto Jacques-Elisee Goss. Continuó su instrucción estudiando un año de matemáticas, geometría descriptiva y cálculo estructural en la Universidad de Cambridge (1893). Finalmente, en el verano de 1894 consiguió ingresar como pasante, por un período de tres años, en la oficina de arquitectura de Reginald Blomfield en Londres. Inglaterra era el epicentro del movimiento por los derechos de la mujer en Europa y prometía un camino más sencillo hacia la profesión para una mujer.[2]

Como los demás pupilos de Blomfield, Clotilde asistía al South Kensington Museum con su cuaderno de dibujo y estudiaba modelos arquitectónicos de yeso. Leía libros de construcción y los sábados recorría antiguos edificios e iglesias. Los amigos de su padre le abrieron las puertas para que pudiera medir y dibujar sus casas. Clotilde orgullosamente le escribe una carta a su padre transmitiéndole la opinión que Blomfield tenía de ella: “mi nueva pupila trabaja el doble de bien que cualquier otro pupilo que he tenido”.”

Terminada su pasantía, completó sus estudios en la Royal Academy of Arts, entre 1896 y 1899. Completada su formación, comenzó a recibir encargos de los parientes cercanos: el Mausoleo con forma de tempietto en Menton, Francia, diseñado para su prima Ellen Joubert Hearn y en honor a su marido Alfred Williams Hearn; la Villa en Roma para su prima Anne Seabury Brewster. Muchas mujeres pertenecientes al movimiento sufragista se convirtieron en sus clientas.

La Dra. Lillias Hamilton, médica y escritora, la contrató para convertir una casa de Londres en “hospital”. Para la cuñada de su prima Anne, la condesa Marianna Soderini y su suegra Alessandra de Frankenstein, Clotilde diseñó dos palacios contiguos en Roma. Madre e hija estaban comprometidas con el movimiento de lucha por los derechos de las mujeres y fundaron varias instituciones de caridad.

Alessandra de Frankenstein también encargó a Clotilde el diseño de la fachada para un nuevo edificio que albergaría el Laboratorio Santa Catalina en Roma, una casa comunal y cooperativa para mujeres trabajadoras empobrecidas y sus familias. La condesa Ada Telfener, nacida en Norteamérica, solicitó a Clotilde que la ayude a crear un falso castillo medieval en lo alto de las ruinas de Perugia, ahora llamado Castello dell’Oscano.

También hay menciones sobre unos diseños de su autoría para el Teatro nacional italiano para Eleanora Duse, la actriz más famosa de esos días. El teatro iba a ser construido en el lago Albano, cerca de Roma en tierras donadas por Henri de Frankenstein, quien propuso a Clotilde Brewster como arquitecta, y Duse “quería ver a las mujeres ocupando posiciones diferentes a las del flirteo” se abalanzó sobre la sugerencia. Clotilde produjo diseños y dibujos, pero el teatro nunca se construyó.

Las hermanas de Ethel Smyth, Mary y Violet y sus maridos fueron asiduos clientes: Mary y Charles Hunter contrataron a Clotilde para varios trabajos en Selaby, Condado de Durham, incluyendo una nueva entrada al Municipio, un alojamiento, establos y canchas de tennis, casa del jardinero y puertas de entrada de muelles, Violet y Richard Hippisley la contrataron para diseñar la fuente del memorial de la Primera Guerra Boer en Farnborough, Hampshire.

Durante su pasantía en la oficina de Blomfield, conoció a Percy Feilding un joven aprendiz. Clotilde sintió una gran atracción por él desde el principio. Finalmente en 1904 se casaron. Tuvieron dos hijos , Susan (1906) y Basil (1907)

Clotilde se destacaba por sobre Percy en talento y en personalidad. Tenía su propio ingreso económico y era bastante distinta a las típicas mujeres inglesas de sus conocidos. Los encargos de Feilding eran modestos, consistiendo en diseños de cottages y reciclajes de antiguos edificios. A pesar de la falta de habilidad para el diseño, era muy competente para la construcción. Es notable que sus únicos proyectos publicados[3] fueron aquellos que hizo en colaboración con Clotilde: Pekes Manor House y sus jardines, publicado en “Some of the Smaller Manor Houses of Sussex” por la Viscondesa Wolseley, 1925. Stonehill House publicada en Country Life en 1923, y Beckley Park, también publicada en Country life, en 1929.

A raíz de la amistad de su marido con Terence Bourke, recibió el encargo de la restauración y ampliación de Pekes, un gran establecimiento rural en Sussex, Inglaterra. Brewster diseñó y dibujó el proyecto con inspiración florentina, desde los detalles hasta el jardín. Proyectó tondos en el exterior del Secadero de lúpulo (Oast House): “El retrato de la Dama” y “Madonna e hijo con ángeles”. Su marido dirigió los trabajos en el sitio. Construyeron los accesos principales, la cabaña, la escalera principal y el corredor del primer piso. Revistieron el exterior de la casa y edificaron el Ala Eduardiana con sus jardines. La propiedad está llena de otras gemas arquitectónicas como un secadero de lúpulo redondo convertido por los Feildings en una residencia de verano para Lady Mayo, la madre de Bourke. La obra concluyó en 1911.

En 1911, los Feildings compraron una propiedad para ellos llamada Stonehill, próxima a la villa Chikkingly, una casa medieval hecha con entramado de madera “todas vigas gigantes de roble y yeso”. Un amigo de Percy que pasó por allí se refirió a Clotilde como “una suerte de German urweib”, que significa algo así como “mujer primitiva” y se utilizaba originalmente para referirse a una mujer que peleaba a la par de un hombre, una amazona teutónica. Lo importante es que era un término muy utilizado en aquella época para descalificar a las mujeres que estaban involucradas en el movimiento sufragista, las cuales eran retratadas como transgrediendo roles de género, usando ropas masculinas y compitiendo cómicamente con hombres. Lo cierto es que “urweib” o no, Clotilde enfrentó desafíos que la mayoría de la gente rehúsa tomar. Se hizo cargo con sus propias manos de la renovación y transformación de Stonehill, la convirtió de ruina en un lugar encantador y teatral. Tan “teatral” que el escritor de Peter Pan, J. M. Barrie, la conoció y la quiso comprar de inmediato.

Para 1922 ya estaban embarcados en la restauración de otra propiedad del siglo XVI, Beckley Park. Esta sería el último proyecto arquitectónico de Clotilde Brewster. Luego de la muerte de Percy Feilding, 1929, ella se recluyó en una especie de autoabandono hasta fallecer en 1937. Beckley Park aún pertenece a la familia. La obra está catalogada como Grado 1 por el English Heritage.

Notas

[1] Agnes y Rhoda Garrett eran primas y fueron las primeras mujeres en formar un estudio de diseño de interiores en Londres, Inglaterra. A fines de 1860 quisieron formarse como arquitectas pero tuvieron “muchas dificultades para encontrar un estudio que tomara estudiantes mujeres”. En cambio estudiaron con Daniel Cottier, un decorador. Formaron parte del movimiento de sufragistas. Henry Brewster les consultó acerca de cómo debería su hija continuar su formación (ella ya quería ingresar como aprendiz en una oficina de arquitectura londinense). Garrett sugirió que aún era muy joven para eso y que primero se presentase en la Feria Internacional de Chicago.

[2] En 1899 Clotilde Brewster dio un discurso en el International Congress of Women hablando de la arquitectura como profesión para las mujeres.

[3] La prensa reconocía sus obras. Sin embargo no dejaban de señalar que Brewster estaba transgrediendo los roles asignados por la sociedad. La revista La Vita Italiana, publica: “¡Una mujer arquitecta! Exclamarán con horror. ¡Una mujer arquitecta! Todos mis instintos y principios se oponen a sacar a una mujer fuera de su propia casa… La joven Brewster me pregunta en broma si estaba preparada para ser una de sus clientas, después de que hubiera completado sus estudios arquitectónicos. He aceptado sin dudas pero le advertí que antes de construir palacios con elegantes proporciones debería, con toda buena voluntad y amor, preparar un simple nido como un hogar querido para aquellos que están enamorados y así abandonar todas sus ambiciones. Y sin ser un profeta espero no estar equivocada: porque aún cuando una mujer es agraciada, buena y rica, además de inteligente y cultivada, no hay mejor objetivo en la vida que crear una familia propia, la cual sea entonces bendecida por estos logros. Principessa Tiberini en La Vita Italiana, Rivista Illustrata, Angelde Gubernatis, ed., vol. 6, Feb. -Apr. 1896: 191-92.

ethel-smyth-house

Para más información
Pekes Notes. Clotilde Brewster, Terence Bourke’s architect.
Rerum Romanarum. Villino de Frankenstein.
Fitzmaurice, Laura Clotilde Brewster, en Nineteenth Century  Volumen 34 Número 2, Otoño 2014 All-British Issue, revista de la Victorian Society in America
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