LISBETH SACHS 1914-2002

Arquitecta, ingeniera y crítica suiza. Desarrolló numerosos proyectos en Zúrich y trabajó en la obra de la Villa Mairea.

Lisbeth Sachs nació en mayo de 1914 en Baden, Suiza. Durante su infancia y adolescencia, sus padres le inculcaron el interés por la literatura, la música y las ciencias naturales; y enriquecieron el espíritu creativo de su hija. Lejos del papel tradicional de la mujer, los padres de Sachs fomentaron su curiosidad y apoyaron incondicionalmente el desarrollo de su talento desde niña. Para su madre, que observaba atentamente los dibujos de Lisbeth Sachs, la enseñanza académica de la escuela pública no era suficiente. Por ello vinculó a su hija con el taller de dos artistas femeninas, las artesanas Berta Tappolet y Luise Meyer-Strasser en Zúrich. Allí  Sachs descubrió la abstracción, el juego de colores; aprendió a articular armonías y contrastes. Incursionó en el universo del bordado, la cerámica y las filigranas. Durante un viaje familiar a Italia, Lisbeth Sachs se dedicó a dibujar bocetos, paisajes estilizados y casas. Tenía diseños íntegros programados en su cabeza. Para Sachs, la imaginación tenía siempre una íntima conexión con la realidad y su posibilidad. Y así lo plasmaba en sus dibujos.

Inicialmente Sachs dudaba si estudiar medicina pero finalmente estudió arquitectura en la Universidad Técnica de Zúrich, bajo la supervisión del arquitecto Otto Rudolf Salvisberg. El proceso de formación y experiencia profesional de Lisbeth Sachs estuvo influido por una serie de maestros y arquitectos con quienes colaboró como pasante: Dunkel y Friedrich Hess; también el arquitecto Sven Ivar Lind con quien realizó una pasantía en Estocolmo en 1936. En esa instancia, Sachs dibujó los planos para el Pabellón de Suecia en la Exposición Universal de 1937. También colaboró con Aino y  Alvar Aalto en Helsinki en 1938.

“De cada profesor aprendí algo: De Hess, la gran libertad con la que nos permitía aprender; en contraste con Dunkel, que no era un buen pedagogo (nunca daba explicaciones para sus críticas). También recuerdo una conferencia de Le Corbusier. La sala estaba llena. Habló de manera clara y sencilla. La pasantía con  Sven Ivar Lind me influyó mucho. Dejo que todo lo que vivo y me sucede me afecte. Luego de mi periodo corbusierano decidí dar un paso más allá, en busca de una arquitectura delicada y diferenciada.  Salvisberg sólo era feliz con nosotros si trabajábamos muy duro, y esa fue una experiencia muy formativa. Nos alentaba a encontrar soluciones claras y contundentes al uso del espacio; odiaba las soluciones complicadas.

Cuando me ofrecieron ir a Finlandia al estudio de Aalto, era plena época de exámenes, y recibí el telegrama. Me preocupaba no llegar a tiempo con todo. Le pregunté a Salvisberg que debía hacer y él respondió:

-Señorita Sachs, usted debe ir allí. Seguramente la experiencia será comparable a la de un servicio militar. Pero es una oportunidad única. Yo me ocuparé de arreglar el aval del Consejo Escolar.

Así fue que llevada por un fuerte impulso, viajé a Helsinki. Y pronto confirmé  que aquella intuición fue de los impulsos más fuertes y determinantes en mi trabajo y mi futuro.

 

El atelier estaba un poco alejado de la ciudad. Tuve que comenzar inmediatamente. Trabajábamos en el concurso de la biblioteca de la Universidad de Helsinki, y estuve a cargo del dibujo de las fachadas. También se trabajaba en el concurso para el pabellón finlandés en la Feria Mundial de Nueva York (1939). La esposa de Aalto estaba desarrollando una de las tres variantes presentadas. Resultados: 1ero  2do y 3er premio!

En aquel momento, estaba en construcción la Villa Mairea. Un día domingo, Aalto telefoneó a todos los colaboradores y los convocó de urgencia al taller. Había algo en el proyecto que le molestaba hacía un  tiempo, lo atormentaba y de repente tuvo una idea mejor. Tuvimos que dibujar con rapidez la nueva variante, hacer modelos, planos a color; en una palabra, hacer lo necesario para que el maestro recuperase el entusiasmo en el proyecto.

La Villa Mairea era una increíble casa con un sin número de posibilidades espaciales: sala de estar, comedor, sala de música, biblioteca. La nueva idea de Aalto consistía en nuclear dichos espacios en uno único; un espacio de 14mts. x 14mts. La biblioteca estaba cerrada, a los fines de generar un espacio con mayor privacidad, pero las paredes no llegaban al techo. Era como una gran pieza de mobiliario en el espacio. Trabajamos intensamente, día y noche. Hice un modelo de este gran espacio con una propuesta poli cromática para el diseño de los pisos. Aalto, quien podía ser muy encantador, mirando el modelo, dijo:

-qué gracioso, no es exactamente lo que imaginaba, pero es mejor así!

Y agregó, un poco avergonzado y con aire presumido:

-pero usted sabe, los colores, la elección de los materiales, siempre ha sido un poco mi fuerte y decisión.”

Durante un intenso periodo de seis meses, Sachs estuvo ocupada en los trabajos de obra de la Villa Mairea. Dos experiencias anteriores le resultaron muy útiles. La primera fue una obra en las afueras de Baden. En un principio, el constructor se mostraba un poco incómodo de tener una mujer encargada de la obra y Sachs fue tratada como aprendiz de albañil. Pero logró consolidar su cargo, enfrentó todo tipo de preguntas y sentía un especial placer en explicar los detalles de obra.

“Pronto me dí cuenta de que todo estaba en el movimiento del cuerpo, especialmente la mano. De vez en cuando, incluso transportaba bolsas de cemento. Yo quería ser tratada como todos los demás. Aprendí sobre todo a amar y conocer el ambiente de obra.”

La segunda experiencia fue en una carpintería:

“Allí aprendí que no es tan fácil tomar las herramientas apropiadas. Nos damos cuenta de que muchas resoluciones dependen de pequeñas cosas; el esfuerzo de la mano se reduce considerablemente cuando el trabajo se ejecuta correctamente. Este trabajo fue más difícil que el anterior. Siempre me ha gustado la madera. Además, la madera, huele bien!”

Lisbeth Sachs se diplomó en 1939. Unos meses antes de la guerra, decidió probar suerte en el concurso del nuevo teatro  de Baden, el Kurtheater Baden. Presentado el concurso, Lisbeth Sachs encontró empleo a tiempo parcial con Alfred Roth. Un día recibió la gran noticia: había ganado el concurso de Baden. Era 1939, y la obra tuvo que esperar hasta 1951 para su ejecución.

Por otra parte Lisbeth Sachs tuvo que enfrentar otras dificultades: se le dijo que era demasiado joven (tenía 25 años) para estar a cargo de un proyecto tan importante. A los fines de resolver la situación, Sachs propuso convocar al equipo ganador del segundo premio para desarrollar el proyecto.

En cuanto al diseño del Teatro de Baden, el componente esencial de diseño del teatro es el vestíbulo circular; cuya fachada vidriada aguarda el ingreso de los visitantes a través de una promenade architecturale envuelta en un jardín natural. El sistema constructivo de los techos merece también reconocimiento, ya que fue de los primeros edificios en Suiza en utilizar el sistema Fural Roof o techo de cremallera; un techo que puede montarse sin tornillos utilizando un sistema de cierre con cerraduras sujetas a una subestructura de recepción del metal.

Entre 1941 y 1943 Sachs trabajó en el área editorial de la Revista WERK, donde inició su experiencia en redacción y crítica. En 1949 realizó un viaje de estudios a Estados Unidos donde visitó a Frank Lloyd Wright y Eero Saarinen.

Durante los doce años de espera para los trabajos de obra del Kurtheater Baden , la arquitecta Sachs trabajó con varios arquitectos, entre ellos Rohn Roland, que se había hecho cargo de la oficina de Salvisberg; con Lux Guyer, con Hans Brechbühler en Berna quien le permitió conocer gente interesante y establecer nuevos contactos sociales.

Entre 1956 y 1958 Lisbeth Sachs colaboró como asistente en la Oficina de Planificación Regional de los cantones de Zúrich.

En 1958 desarrolló el proyecto para la Segunda Exposición Suiza del Trabajo de la Mujer, SAFFA 58. El diseño contaba con tres pabellones circulares de distinto diámetro, en respuesta al  lema “el círculo de la vida de la mujer en la familia, el trabajo y el estado.” De acuerdo con la imagen femenina de la década de 1950 las mujeres transitaban un modelo de vida en tres fases: la formación,  el empleo y el matrimonio.

Lisbeth Sachs trabajó en un sin número de proyectos no construidos, que por su carácter innovador y cuya autoría tenía a Sachs como única integrante o diseñadora mujer; eran a menudo desplazados a un segundo plano por los constructores públicos; o bien no habilitados para su ejecución. Asimismo y, enfrentando desafíos, Lisbeth Sachs tenía un pensamiento optimista en relación al rol de las mujeres en la profesión: hombre o mujer no le gustaban las personas que se quejaban y entendía que en Suiza el proceso emancipatorio de la mujer había corrido mejores resultados que en otros países. De su experiencia en el politécnico tenía los mejores recuerdos de sus colegas y no recordaba haber sufrido ningún evento discriminatorio.

Entre los proyectos realizados se destacan una iglesia redonda en Zúrich, locales comerciales y un centro juvenil flotante en Zúrich. También construyó residencias privadas como la casa Heinrich en Baden en 1951; la casa unifamiliar en Thalwil en 1952; la casa Spörri, en Knonau en 1964; casas para renta en Aesch en 1967;  la casa de veraneo en el lago Hallwil; muchas de ellas destacadas por el interesante desarrollo estructural y la construcción de los techos de madera.

Lisbeth Sachs escribió en periódicos y revistas, publicó críticas y reflexiones sobre la arquitectura y el arte y fue parte del debate arquitectónico de las diferentes décadas de la segunda mitad del siglo XX. Un ejemplo de ello es el artículo La Maisson d’Homme,  the Le Corbusier Centre in Zurich de 1967 y la publicación What do We Mean by Intelligence?: Intelligence and Vision in Building en el coloquio Building with Intelligence. Aspects of a Different Building Culture en la Universidad de Stuttgart en 1993.

Lisbeth Sachs fue miembro de la Sociedad de Arquitectos e Ingenieros de Suiza. Falleció en el año 2002. El International Archive of Women in Architecture contiene material de su producción arquitectónica.

Más información:
La experiencia de Lisbeth Sachs en la Villa Mairea
Página Oficial Kurtheaters Baden

IAWA PREMIO 2

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