ANTONIA LEHMANN 1955

Lehmann

Socia en Izquierdo Lehmann Arquitectos. Dirigió la comisión asesora presidencial para la nueva política urbana de Chile.

Antonia Lehmann comenzó a estudiar arquitectura basada un poco en su intuición. Por aquellos años le intrigaba el espacio y la percepción del mundo restringida a los sentidos. También interesada por la astrofísica y la astronomía terminó inclinándose a la arquitectura por: “la posibilidad de trabajar con la materia como potencia de belleza humanizada, construida, formando un nuevo orden, que sirve, pero también conecta con experiencias poéticas profundas con la materia y el espacio. Ha sido una larga y gratificante experiencia y siempre una ventana hacia otra esfera de la existencia, más abstracta o espiritual”

Se tituló en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1981. Mientras cursaba la carrera trabajó durante 2 años en la oficina de Christian de Groote, quien fue un verdadero maestro para ella.

En el año 1984 junto a Luis Izquierdo Wachholtz formaron su propia oficina, abordando siempre encargos privados, en un contexto donde según palabras de la propia arquitecta “imperaba culturalmente una arquitectura estilo colonial español / kitsch o el modelo Georgian, norteamericano y postmoderno / fetichista. Recorrimos un largo y solitario trabajo en esos años en favor de una arquitectura contemporánea, que se relacionara con el paisaje y problemas reales en vez de estilísticos. Hoy ya es un tema superado, el país cambió y a pesar de ser periferia, formamos parte del mundo globalizado con la apertura cultural que eso significa.”

En esos años comenzaron a desarrollar una estética donde el hormigón a la vista juega un papel singular, sin embargo, la mayoría de las veces lo utilizan pigmentando su materia para hacerlo más cercano a los clientes. Los arquitectos tienen una clara intención de recuperar una técnica que se había perdido desde la heroica modernidad representada con edificios como la CEPAL de Emilio Duhart.

A comienzos de los 90 ejecutaron junto a Raimundo Lira y José Domingo Peñafiel, el primer edificio de oficinas en hormigón visto (El Golf, en Las Condes, Santiago de Chile), con aristas verticales continuas impecables, lo que parecía imposible para la época en Chile.

Ya a comienzos del siglo XXI los distinguieron con el Premio Nacional de Arquitectura 2004 y participan en la muestra “Tall Buildings” en el MOMA de Nueva York con su obra “Manantiales”, único edificio sudamericano expuesto.

Su estructura de trabajo, se basa en una oficina pequeña, de no más de 15 personas, lo que les permite controlar los proyectos personalmente, ocasionalmente se asocian con otras oficinas, pero siempre bajo la condición de que el proyecto se desarrolle bajo su dirección, siempre prefiriendo la calidad sobre la cantidad.

En el año 2011 el presidente Sebastián Piñera convocó a Lehmann para encabezar la Comisión Asesora Presidencial para la Nueva Política Urbana de Chile. Significó mucho trabajo que fue recompensado con el decreto presidencial que la aprobó el año 2014, para que luego la presidenta Michelle Bachelet formara en 2014 el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano al que pertenece actualmente.

Consultada por la relación que lleva como mujer con la profesión, nos comenta:

Pude congeniar este trabajo tan absorbente porque me casé con mi socio y ya llevamos 40 años en los que hemos hecho cientos de obras y 5 niños. Eso sí, siempre uno de los dos está a cargo de la obra, nunca hemos compartido el dibujo o el lápiz en su fase creativa, solo la discusión sobre la génesis o narrativa del proyecto. Esto de no separar vida y obra, nos ha dado una gran libertad para hacer sin trabas familiares mayores, lo que amamos: La Arquitectura. Con enriquecimiento mutuo y diálogo constante, esto también ha sido un gran apoyo para sobrellevar fracasos y muchos concursos de proyectos perdidos, y algunos ganados.

Al fin y al cabo, nos transmite una clara reflexión sobre la profesión:

No he resentido el hecho de ser mujer. No creo exista una arquitectura femenina, solo buena o mala arquitectura, y cuando una obra es buena, habla por sí sola, comunica ella misma y se puede leer la voluntad arquitectónica de quién la hizo, el cuidado que puso o no en ella y en el contexto en que se encuentra.

Para más información:
Página Oficial Estudio Izquierdo Lehmann
Dossier Ed. Cruz del Sur
Charla en la Escuela de Arquitectura de la  Universidad de San Sebastián
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